Europa, levanta

El terrorismo ha vuelto a dar de lleno sobre la antigua y (experimentada) civilización europea. La están fracturando. De nuevo han conseguido que Europa olvide los principios que la unen para lanzarse a los cruces de acusaciones que dejan en papel mojado la comunidad política de derecho nacida para acoger la gobernanza en común de todos los Estados que la integran. Sólo han pasado 23 años. Sólo. Y parece que ya nadie se acuerda de dos años fatídicos: 1914 y 1939. No, el conflicto no surge entre ellos. Pero el que llega desde fuera lo hace para catapultar el “buen rollo”.

Fallo número 1: masoquismo. Está demostrado que culparnos de la oleada de atentados que estamos viviendo en Europa no ha servido ni servirá porque la escalada comenzó el siglo pasado y desde entonces la amenaza es obvia. El masoquismo está bien como pensamiento fugaz. Después hay que lanzarse a la acción. ¿El mecanismo? difícil cuando hablamos de un grupo terrorista potente en cuanto a facilidad para trasladar sus objetivos a sus seguidores, que además juega con el beneficio de las tecnologías. Pero no imposible si la Unión Europea consigue unirse en la captación temprana de futuros planes terroristas con su misma herramienta: las nuevas tecnologías.

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Pensiones: la fórmula no cuadra

Fátima Báñez, ministra de Economía aseguraba hoy que “La garantía de las pensiones está en el empleo y en el crecimiento económico. Cuanto más empleo más estabilidad en el sistema”.

La premisa básica de sostenibilidad de las pensiones y del Estado del Bienestar es el pilar del que caen todos los demás factores. La ministra también asegura que las mismas están garantizadas a “medio y largo plazo”. ¿Lo están?

Hoy mismo  conocíamos las pensiones han aumentado un 3,09% hasta un nuevo máximo de 8.598 millones de euros. Los datos corren a la misma velocidad, porque la cuantía media de jubilación asciende a los 1.049 euros mensuales, un 2,07% más que el año pasado. Que esa nómina aumente es buena señal. No lo es tanto que podamos dejar de pagarla algún día. Esperemos que lejano. No es una de las subidas más altas en términos interanuales, pero llevamos diez meses consecutivos en más del 1%.

El Gobierno admitía hace poco más de un mes ante Bruselas que sólo hay pensiones para un año. Incluso se habla de una fecha fatídica: diciembre de 2017. La Seguridad Social registrará este año el mayor déficit de su historia: más de 18.000 millones. Y es un suma y sigue al que añadir una “buena” noticia. Por fin el debate (otra vez) llega al hemiciclo. Seis reformas en lo que llevamos de periodo democrático.

Soluciones:

–          Financiar las pensiones con impuestos además de con las cotizaciones sociales. Crear uno nuevo o aprovechar los existentes.

–          Compatibilizar el cobro de parte de la pensión con un trabajo

–          Que una parte de las nóminas esté destinada a un fondo de pensiones

 

Datos que preocupan:

–          8,5 millones de pensionistas. Un millón más desde 2007 y en plena crisis

–     Esperanza de vida: las mujeres viven de media 86 años, los hombres 80. La media en la Unión Europea es de 83 para las primeras y 77 para los segundos.  Es una buena noticia que vivamos más. No lo es que no podamos sostenerla cuando vivimos 20 años más desde que dejamos de trabajar hasta que morimos.

–          El 17 por ciento de la población tiene hoy más de 65 años. En 2039 será de casi el 29%.

–          El fondo de pensiones cuenta con poco más de 25.000 millones de euros. En 2011 tenía 66.815 millones.

La pregunta es. Por mucho que comience a ser debate de nuevo en el Congreso…¿Le dedican los partidos políticos el tiempo necesario a esta relevante cuestión?

Rajoy se puede permitir el “ruido”

La prensa relegada a apoltronamiento frente al cristal. El mutismo. El aviso a la gallega: cuidado, porque el ruido mediático no acabará con nosotros.

La presentación del libro del ministro de Economía en funciones no debió sorprender a nadie salvo por una cosa: a estas alturas no te fíes del respaldo electoral, que de la noche a la mañana puede dar un vuelco. Pero Mariano Rajoy sabe que a estas alturas, el pescado está vendido. Y por eso el discurso fue eminentemente económico, sin concesiones al debate político. Porque España cuenta con las evidencias numéricas suficientes para “sacar pecho” frente a sus vecinos del sur. Comparación poco ambiciosa, pero es lo que hay. Crecimiento a un ritmo del 3,2 por ciento. Evitamos el rescate (nacional). Una media de 500.000 nuevos empleos al año. Tirar por la borda el esfuerzo realizado nos puede salir caro con un Gobierno alternativo (aviso a Sánchez, al que tildó de “adolescencia permanente”) y dosis de miedo real. Europa y los mercados nos penalizan el Gobierno en funciones.

El presidente del Gobierno lo dejó claro. Le “debe una” a Luis de Guindos, que iba “como un reo” para sacar a España del atolladero económico en el que se encontraba en 2012: “la rapidez y contundencia con que se actuó impidieron el rescate completo de la economía, y hoy el sistema bancario español no plantea dudas”. Y Guindos le dio las gracias a su presidente por el apoyo con su presentación: “Rajoy fue la persona clave que en 2012 evitó el colapso de España”.

Ni rastro de Cristobal Montoro. De Fátima Báñez. De Cospedal. Faltaban líderes empresariales. Un ministro de Economía se merecía más presencia. Pero tenía la suficiente para lanzar el aviso. La batalla no está perdida. Quizás todavía se puede permitir huir de la prensa para dar explicaciones sobre Barberá. Si no, no hubiera salido por la puerta de atrás.

El “no es no” es sí para viajar

Desconocemos si los españoles tendremos que desembolsar 130 millones de euros más para celebrar unas nuevas elecciones. Tampoco si se pondrá en marcha el pacto que ha hecho respirar en las reuniones editoriales de los medios de comunicación en el último mes, escasos de actualidad informativa y ávidos de contar algo distinto a los cortes de digestión en la playa y las temperaturas de muerte que asolan media España. Un apretón de manos, un documento que se parece mucho al firmado por el autor del “No es no” y una cita en las urnas que al parecer no sería el día de Navidad, aunque algunos usaran tan prolija fecha para desconectar de las tradiciones.

Decía Flaubert que “el futuro nos tortura y el pasado nos encadena. he ahí por qué se nos escapa el presente”. Quizás sea el motivo por el que España esté en pause desde hace más de 300 días. “El PSOE no se doblega ante chantajes”, decía hoy Pedro Sánchez. ¿Se doblegan los españoles? Veamos cifras y juzguen ustedes:

  • Las Cortes Generales han gastado más de 600.000 euros en 39 viajes internacionales. Sí, los aludidos son sus diputados.
  • ¿Deberían haber aprovechado el tiempo para negociar un pacto de Gobierno? Era lo suyo. Pero al parecer el que no corre vuela. El mayor desembolso, 105.000 euros, se destinó a sufragar el viaje de la delegación española de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa a Estrasburgo. Cuatro senadores, ocho diputados y una letrada asistieron. ¿Era necesario que fueran en modo “piña?
  • El anterior montante tiene un ligero sentido cuando nuestros diputados trabajan en el marco de la Unión Europea. Las dudas recaen en otros, como el viaje a Lusaka (Zambia) para acudir durante cinco días a la Asamblea Parlamentaria de la Unión Parlamentaria. Dos senadores, cuatro diputados, los secretarios generales del Congreso y el Senado y una letrada. Total= 58.331,95 euros.
  • Viaje a Nueva York de una delegación oficial del Congreso en la 60ª Reunión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer. Viajaron seis diputadas y una letrada. Total= 49.493, 14 euros.
  • Viaje a Tokio para acudir a la Reunión de la Red Parlamentaria de la OSCE. Total= 44.302,33 euros.

Más de 29.000 euros gastados en un viaje a Montevideo, 27.000 para viajar a Amán o 16.500 destinados al viaje a Valparaíso.

Un suma y sigue.

Y si volvemos a las urnas más de 500 millones de euros. El pacto firmado esta semana obvia esto. El “no es no” deberían responderlo los españoles timados.

295 días

Poco a poco y con la actitud del que se da cuenta de que ha errado, la directiva del partido (se supone) líder de la oposición comienza a entrar en un bucle sin salida…hasta que llega “la” declaración que demuestra que del “no” al quizás, aunque suponga romper, otra vez, con lo defendido en su propia casa.

Miquel Iceta, en El País: “La alternativa a Rajoy es otro candidato”. En la misma entrevista asegura que “no ha cambiado nada para que nos replanteemos el no al PP”

La declaración rompe, de nuevo, con las decisiones tomadas en el Comité Federal del partido, en el que la formación decidió decir “no” a Mariano Rajoy y a cualquier otro candidato del Partido Popular. La reunión postvacacional de Pedro Sánchez con su partido (una “toma de contacto lo llaman”) en teoría reafirmará su negativa al partido.

Los 295 días sin Gobierno comienzan a situar culpables. Podemos ha quedado fuera de la diana política salvo para no sumar. Ciudadanos, con sus condiciones, abre la puerta a dejar gobernar a Mariano Rajoy, que recordemos ha sido de nuevo el partido más votado. Y el PSOE, con el peor resultado de su historia es a día de hoy el señalado por todos, incluso por los miembros de su propio partido.

La abstención sigue siendo necesaria para que la investidura de Mariano Rajoy siga adelante. Las condiciones propuestas por Ciudadanos necesitan del PSOE en el Congreso de los diputados. Eliminar los aforamientos o eliminar los indultos no dependerían sólo del Partido Popular.

Comienzan los 45 días que podrían sacar a España del día de la marmota. Mientras tanto el hemiciclo sufre la parálisis más larga de la historia de la democracia española. Hace nueve meses que no se aprueba ni una sola ley. La última, la de los Presupuestos. La misma cuyo proyecto quiere tener Rajoy preparado el próximo mes de octubre. Más de 2.500 preguntas de los diputados permanecen sin respuesta. Hay expertos que hablan de “incumplimiento constitucional”. Empantanado el Congreso, mientras Pedro Sánchez disfruta del sol. Como muchos españoles. La diferencia es que se las pagamos entre todos.

Cuento de hadas fracasado

“Nunca olvidó el momento en que, con el corazón desbocado, llamó al timbre. Su hermana abrió la puerta y casi se desmayó del susto. Se abrazaron y se besaron, lloraron y rieron como críos. Ella sabía que iba a matarla por encargo de la familia. Le dijo que lo hiciera tranquilamente, no gritaría porque lo amaba. Tampoco lo odiaría, porque sabía que era una obligación. Karim lo besó y lloró”.

El fragmento está sacado del libro Sofía o el origen de todas las historias. Lo escribe Rafik Schami con conciencia y con conocimiento de los hechos, porque nació en el barrio cristiano de Damasco y tuvo que emigrar hace 45 años porque si no su familia sería perseguida. Y ese mismo fragmento explica el destino de una mujer si se casa con un cristiano bajo el régimen de El Asad. Es la deshonra.

Schami está considerado personan non grata en su país. Vive obsesionado con las barreras que ciertos países imponen a las relaciones entre personas de distinta religión.  Y pide que Europa recupere sus valores. ¿Los perdió algún día? ¿Existe un “nosotros” ante del “yo” como país? ¿Podemos convivir? ¿Puede entrar en el club “cualquiera”?

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Por qué 1,2 millones menos

Asombro, caras largas, unas horas para asimilar y el día después la pregunta: ¿Qué ha pasado con los 1,2 millones de votos que Podemos ha perdido, pese a aliarse con Izquierda Unida? “Las encuestas decían que los votantes de Podemos acudirían a las urnas. El votante no miente, si hemos fallado es por nuestra falta de capacidad de análisis. No hemos sido capaces de detectar ese movimiento.” Son las palabras del sociólogo y presidente de GAD3, Narciso Michavila. En efecto, el Sorpasso, ese que tantas portadas ha llenado, no existe. ¿Qué ha pasado entonces?

– Ese más de un millón de personas decidieron quedarse en casa el 26J. La ilusión del 20 de diciembre ya no es la misma.

– Otra hipótesis es el voto nulo, blanco o el traspaso a Ciudadanos, que ha enfocado esta campaña en el “no a Rajoy” y en el “voto por el cambio”.

– También juega el perfil de la abstención en estas elecciones. Si el 20D muchos castigaron al Partido Popular, esta vez quien defrauda es el nuevo.

– La unión a veces divide. Los votantes de Izquierda Unida podrían haber castigado ese enlace entre Iglesias y Garzón en las urnas. Los acuerdos pueden sumar cuando se hacen con mucha previsión de futuro. Si no, restan. Izquierda Unida recibió 922.558 votos en diciembre. El barómetro electoral del CIS del mes de abril reflejó que un 29% de los que votaron entonces a IU “con toda seguridad no votaría nunca” a Podemos. Pablo Iglesias intentó convencerlos en las últimas semanas poniendo como cabeza visible al líder de Izquierda Unida. Podría no haber sido suficiente.

Se puede ser amante de las teorías de la conspiración, pero en pleno siglo XXI si se detectara un pucherazo se desataría como mínimo la revolución. Por lo tanto, y confiando en que no cabe esa posibilidad tan torticera, lo lógico es pensar que una encuesta detecta los deseos de votar de la gente cuando se le pregunta, pero no lo que al final ocurrirá.

El elector ha dejado claro con su voto que no le gustan los extremismos y ha votado al Partido Popular en parte por miedo más que por los logros de Mariano Rajoy. No debería transmitir la idea de vencedor absoluto, como intentó demostrar anoche. Pasado el trago, ahora será necesario que todos los partidos decidan con madurez el camino de este país. El electorado ya ha hablado. Una tercera vez sería un abuso.